La gente le gritaba ´mamaaaado mamaaaado´ y él salía contento a la cancha, con los brazos en alto aplaudiendo a sus simpatizantes. ´Ole ole ole oleee zainoo zainoo´ también gritaban los seguidores.
Unos 100 o 120 hinchas que se acercaban al humilde Estadio Municipal de Lago Puelo. Porque así le decían, El Estadio, aunque solo tenia un puesto de choripan y 3 o 4 montañitas de tierra detrás del alambrado para que la gente pudiera acomodarse.
El Zaino, Héctor Berrachea, cuyo apodo venia porque no tenia ni una manchita de color blanco, era mas bien todo oscuro el muchacho, era el que había convencido al intendente de organizar estos partidos clásicos entre Juventud del Lago y la Comunidad Cayun. Éste era compañero del Mamado (que no hace falta explicar su apodo) y juntos formaban la dupla de ataque de los Cayun. El Zaino era nueve de área, mientras que Jacinto Quemul era el wing derecho del equipo. Les decían la fábrica de goles. Hacia 10 años que se venían jugando estos clásicos amistosos. Solo una vez jugaron un partido oficial, cuando Juventud ascendió al grupo B del Regional, pero igualmente, una vez por año, sin suspenderse aunque caiga nieve, ahí están, esos 22 chubutenses disputando el clásico zonal. El encuentro por el Regional había terminado sin goles, mientras que el historial de amistosos, decía que la Juventud superaba por 1 partido a los Cayun, con 4 victorias, 3 empates y 3 derrotas.
Los únicos que habían jugado los 11 partidos habían sido el Zaino y el Mamado. Pero no se permitían estar debajo en el historial así que este partido era de vida o muerte. Además los 2 habían prometido retirarse cuando terminara el campeonato. Ya el Mamado lo había dicho hacia 2 años, pero no cumplió.
Los Cayun venían de ganarle por tres a cero al Club Amanecer en el Regional, mientras que Juventud, de igualar en dos tantos con Santa Lucia de Esquel.
Este partido, además de significar el último clásico del Mamado y el Zaino, era el que podía poner a los Cayun empardados con su rival.
A eso de las 11 de la mañana comenzaba a sentirse el olorcito a choripan proveniente del Estadio. De a poco la gente llegaba, casi 2 decenas de personas compraron su entrada a un valor de 2 pesos y la mayoría, al cruzar el portón, paraba en el puestito de choripan. El partido era a las 13 horas, así que no se podía ver un partido de semejante magnitud con el estomago vacío. Locales y visitantes, Juventud y Cayun, todos juntos. Sin divisiones ni efectivos policiales.
Los Cayun fueron los primeros en llegar al Estadio y se pusieron a calentar dentro del poco césped que tenia la cancha. Juventud, por su parte se concentro en un parque cercano, cerca de las fincas del Paisa Cuantrisa. Ambos Directores Técnicos ya habían dado a conocer las respectivas alineaciones de los equipos. Comunidad Cayun salía con estos once iniciales: Emilio Garzón; Francisco Quemul (hermano del mamado), José Salvatierra, Felipe Cayun y Javier Salas; Pablo Cayun, el toro Ivanda, Andrés Cayun y el mágico Quintas; y adelante, la fabrica de goles. Juventud del Lago formaba con Rolo Dante; Pedro Goitena, Adrián Guevara, Armando Goitena y el sable Huesca; Antonito Benavidez, Silvio Zarate, Pedro Azconzabal y el negro Juárez; Francisco Villegas y Juan José Benavidez.
22 muchachos dispuestos a dejar todo en la cancha. Sobretodo para el Mamado y el Zaino, que mientras calentaban saludaban a sus parientes pegados al alambrado como para distenderse un poco.
`Cuando yo me abro vos métete delante del 2 de ellos, tamo?`le decía el Mamado al Zaino.
`Pero vos no hagas las mismas cagadas de siempre eh, ni se te ocurra tomar antes de jugar
Quédate tranquilo Zaino contestaba.
Siempre lo mismo vos eh! No cambias mas…´ se alejaba protestando el Zaino, pensando por dentro que mas le decía que deje el alcohol, menos caso le hacia.
Y de lejos le grita `Seguro que ya estuviste tomando no?´
`Si, con tu hermana` lo bolaceaba el Mamado mientras seguía pegado al alambrado hablando con su Tío, el Renato Quemul.
Ya dentro del vestuario, mientras el DT daba su charla técnica, el Mamado Quemul levanta la mano y antes de que le den permiso para hablar dice: muchachos, yo se que soy parte vital del equipo, que sin mis centros el Zaino no haría tantos goles (siempre con su soberbia), pero hoy no puedo jugar. Mi hígado dijo basta` Se quiso parar y casi se cae encima del toro Ivanda. El Zaino lo miraba con cara de “otra vez se mamo este hijo de su madre”. El DT se le acerca y le dice mira Jacinto, de los 31 partidos del torneo, es la primera vez que te oigo decir esto. Pero no la primera vez que te veo mamado. Así que si Ud. lo dice mi amigo, irá al banco`. El Mamado lo miro y sonrío (con sonrisa de borracho, parecida a la de un niño).
Siguió la charla técnica, y el Zaino pidió permiso para llevarse a su compañero de ataque afuera, a tomar aire. Allí comenzó el ruego, por parte del goleador:
`Pero Mamado, no te das cuenta que es nuestro ultimo clásico?`
`Si, y que?`le contesto
`Como y que?. Tenes que ser titular viejo. Jugaste siempre borracho y ahora me venis con que estas mareado?. Pero dejate de joder.`
`No compa, ya no estoy bien. En serio.`le decía cada vez mas mareado.
`Bue, hace lo que quieras. Pero prometeme que vas a entrar al menos un ratito. Juramelo.`
El Mamado no contestaba.
`Juramelo te dije`.
`Bueno, te lo juro.` se levante y se metió adentro del vestuario.
Los Cayun, salían entonces a la cancha con este cambio improvisado. Roque Gamarra por Jacinto Quemul, le anunciaba el DT al arbitro mientras le entregaba la lista de buena fe.
El partido arranco. No pasaba nada. Partido trabadísimo en la mitad de la cancha. Pero en la primera llegada, a eso de los 30 minutos mas o menos del primer tiempo, pelotazo del negro Juárez a Benavidez, se la pico a Garzón y golazo de Juventud. La parcialidad Cayun, enmudeció y al instante comenzó a pedir por el mamado. ´mamaaaado mamaaado`. El Zaino de vez en cuando lo miraba de reojo al DT como diciéndole “dale, ponelo”.
Termino la primera mitad y en el vestuario. Nadie dijo nada. Pero todos pensaban lo mismo. El ingreso del Mamado podría llegar a generar alguna que otra situación de gol para la Comunidad Cayun. Agarrándose el hígado, como apretándoselo para que no le doliera mas, el Jacinto se va al alambrado y charla con su tío, Renato. Nadie sabe que fue lo que le dijo, pero volvió un poco mas alegre. Ni se metió otra vez en el vestuario, es mas, se sentó directo en el banco de suplentes. El Zaino cada vez mas alterado, pero no decía nada. Encima a Gamarra no le salía una. Todos los centros pasados, o cortos, o directamente rebotaban en algún rival.
Comenzado el segundo tiempo, la gente seguía reclamando por el Mamado, porque veía que su equipo no reaccionaba y al Zaino nadie lo asistía.
La Juventud pudo liquidarlo con un remate de media distancia de Azconzabal que casi rompe el travesaño. Los Cayun, bien gracias. No podían llegar al arco casi.
Hasta que a los 85 minutos, el mágico Quintas le abre la pelota a la derecha para Gamarra, la pelota se le va larga y llega al cruce el sable Huesca, quien lo levanta por el aire. Roque Gamarra se revolcaba por el piso, gritando y agarrandose la rodilla. El Zaino y el mágico Quintas se le fueron al humo al árbitro pidiendo la expulsión. El árbitro solo lo amonesta. Esto hizo que se le saliera la cadena a varios. El mágico, lo agarro del cuello al juez y vio la roja. Hasta Salvatierra fue a protestar (corriendo desde 80 metros pegándole un empujón al árbitro. También fue expulsado.
Los Cayun se quedaban con 2 hombres menos y abajo en el marcador. Gamarra pidiendo a gritos el cambio. `Ponelo al mamado`gritaba el Zaino. `Llamalo, decile que entre ya` le grito el DT a su ayudante, señalando a Jacinto Quemul.
Los simpatizantes de la Comunidad, estallaron de bronca. `Ahora lo pones?` `lo queres quemar en su ultimo clásico?` y esas cosas que alimentan el futbol.
Entra el Mamado. Tiro libre para los Cayun. Centro del mágico a las manos del arquero.
Se moría el partido, y Javier Salas metió un cambio de frente bárbaro al pecho del Mamado, quien corre desbordando por derecha, y la pone en el punto del penal. El Zaino, anticipa a Guevara y de cabeza pone el empate que hizo enloquecer a todos. Nadie lo podía creer. Una vez mas la maquina daba sus productos, los goles.
En el festejo, el Zaino lo va a buscar al Mamado gritándolo: `Goool hijo de puta, viste que tenias que jugar papa? Viste?` Y el Mamado, ya abrazado al Zaino, le dice en el oído `Si no lubrico no me funcan los engranajes. Pero esta vez me duele mas papa`. El Zaino lo miro y mientras reían y corrían hacia el medio de la cancha le dijo: ‘sos un maestro, borracho y mentiroso. Vamos que lo ganamos`.
Y así fue, el partido termino 2 a 1 a favor de la Comunidad Cayun. Hoy los 2 ya retirados cuentan estas historias a sus hijos, nietos y bisnietos. El Zaino, viviendo de su jubilación, y el Mamado en un ranchito cerca del lago criando ovejas.
Ah, quieren saber como y cuando fue el segundo gol de ese memorable clásico? Imagínenlo Uds.
Mariano D. Memmo
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